Tiempos de pitangas, la fruta nativa del Mercosur

Por José Antonio Radins*. Especial para Frontera Jesuita

BIODIVERSIDAD | 04.09.2017





La pitanga, también conocida con el nombre común de “Ñangapirí”, es un arbolito pequeño, que generalmente alcanza entre 5 y 7 m. de altura, aunque en lugares abiertos es de menor tamaño. El tronco es liso ya que la corteza se desprende en finas capas, dejando ver la nueva corteza de color blanco cremosa. El tallo es muy ramificado y tortuoso o retorcido. La copa es más o menos globosa. Las hojas son simples, muy aromáticas, verde brillantes, que se desprenden en el otoño y tornándose algo rojizas.

Las flores son blancas, muy perfumadas que atraen a muchos insectos polinizadores, estas flores aparecen al final del invierno. Los frutos son más o menos cilíndricos y presentan varias costillas (alrededor de 8), o puede ser prácticamente lisas en algunas formas o variedades. Las coloraciones de los frutos van desde anaranjados hasta completamente morados oscuros, con toda una gama de colores intermedios dependiendo de la variedad o forma. Son frutos muy jugosos, dulces a ligeramente ácidos, conteniendo de 1 a 3 semillas. La producción de frutos se da en Misiones entre septiembre y octubre.

La pitanga es una de las frutas nativas de Misiones que más se conoce y con la que más se ha experimentado culinariamente. Se la consume como fruta fresca, o se pueden preparar dulces, jaleas, helados, postres, jugos, salsas y vinagres. Contienen además una buena cantidad de sustancias antioxidantes, por los que hay varios estudios que se están llevando a cabo actualmente. Puede también utilizarse como elemento decorativo en diversos platos. Las hojas tienen propiedades medicinales y se suelen usar en infusiones para tratamientos de hipertensión, obesidad, trastornos digestivos, cardiovasculares y respiratorios.

Finalmente hay que destacar la importancia de la pitanga como árbol ornamental, melífero y fuente importante de alimento de muchas aves, mamíferos y muchísimos insectos, lo cual lo convierte en una excelente especie para restaurar ambientes degradados, en especial para formar corredores biológicos. El género Eugenia es también hospedero de varias especies de mariposas que cumplen parte de su ciclo vital alimentándose de las hojas.

La pitanga es nativa de Brasil, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina, donde es autóctona en Corrientes y Misiones, aunque se cultiva en otras provincias de Argentina.

*Profesor de Biología ** Fotos: Archivo de José Radins