El Coquito de San Juan está en plena frutación en diciembre

Por José Antonio Radins*. Especial para Frontera Jesuita

BIODIVERSIDAD | 11.12.2017









El “coquito de San Juan”, también conocido con el nombre de “Yva povó”, pertenece a la familia botánica de las Sapindáceas, y su nombre científico es Melicoccus lepidopetalus. Es un árbol con follaje perenne, que alcanza de 10 a 20 m. de altura, con una copa redondeada y muy frondosa.

El tronco, que alcanza cerca de 80 cm. de diámetro posee una corteza fina y casi lisa de color castaño oscura. Las hojas son compuestas, verde oscuras, integradas por 2 folíolos, de consistencia coriácea, que mide de 5 a 13 cm. de largo por 2 cm. de ancho en promedio.

Las flores son perfumadas y están dispuestas en inflorescencias axilares, las cuales pueden sostener flores masculinas o flores femeninas, es decir que es una especie dioica (plantas con flores masculinas y plantas con flores femeninas) de color blanco verdosas. La floración ocurre entre septiembre y octubre.

Los frutos más o menos esféricos, amarillos a la madurez, con pulpa de color naranja pálido, dulce, suculenta y algo chiclosa. La maduración de los frutos se produce entre finales de noviembre y enero. Se consumen generalmente como fruta fresca, directamente del árbol a su madurez.

El un árbol que puede tener varios propósitos, como frutal, melífero, ornamental, para sombra, restauración de ambientes, alimento para animales, entre otros.

La distribución natural del “Coquito de San Juan” es Bolivia, Brasil, Paraguay y Argentina. En la Argentina crece espontáneamente en las provincias de Formosa y Misiones, donde crece al margen de los ríos o arroyos, en suelos arenosos. En la ciudad de Posadas se lo suele plantar en las veredas y existe un ejemplar adulto femenino muy productivo en la plaza “9 de julio”, por calle Bolivar.

*Profesor de Biología ** Fotos: Archivo de José Radins