El Ambay, la fruta fresca subtropical

Por José Antonio Radins*. Especial para Frontera Jesuita

BIODIVERSIDAD | 08.03.2018








El Ambay, cuyo nombre científico es Cecropia pachystachya, pertenece a la familia de las Cecropiaceae, tiene como nombres comunes palo lija (debido a las asperezas de la cara superior de la hoja y que se pueden usar para pulir metales), imbauba, embauva, umbauva y amba-í.

Es un árbol que alcanza los 10 m. de altura y 20-30 cm. de diámetro, con un tronco más o menos cilíndrico, de color grisáceo y con muchas lenticelas (que son como pequeñas cicatrices alargadas), el tallo no es completamente macizo lo cual permite que en él viva una especie de hormigas del género Azteca, que obtiene azúcares del tallo del ambay y éste recibe a cambio protección contra depredadores una relación de beneficio mutuo. La copa es aparasolada.

Las hojas son símples, peltadas (ya que el peciolo se inserta en la parte media de la lámina), palmadas (es decir con la forma de la palma de la mano), de unos 30 cm. de diámetro, con 8 a 10 lóbulos. El haz o parte superior de la hoja es verde oscura y muy áspera mientras que la parte inferior es más o menos lisa y de color blanquecina, el pecíolo alcanza de 20 a 30 cm. de longitud. El ambay conserva la mayoría de sus hojas durante todo el año, a menos que una helada muy fuerte provoque su caída.

Las flores se disponen en inflorescencias llamadas espigas. Los frutos son compactos presentando 3 o 4 ramificaciones similares a dedos, son dulces y comestibles, los cuales maduran a lo largo de todo en año. Son muy apetecidos por las aves y otros animales, ya que al madurar completamente se desprenden del árbol. Son un manjar para diversas especies de hormigas que patrullan el suelo. Una de las especies emblemáticas brasileñas que se alimentan de los frutos del ambay es el perezoso.

Desde el punto de vista culinario, los frutos son muy sabrosos al natural, aunque también es posible conservarlos deshidratándolos a modo de fruta seca, o elaborar dulces o mermeladas, resultando un producto similar a los que se obtienen con el higo (Ficus carica).

Otros usos de esta especies se relacionan con sus propiedades medicinales, ya que sus hojas son aprovechadas en infusiones como antitusivas, expectorantes, antiasmáticas, hipoglucemiantes, diurético y cardiotónico.

El ambay es una especie pionera, ya que es una de las que aparecen al principio de una sucesión secundaria (cuando se explota un área y comienza a surgir la llamada “capuera”). En muy interesante como planta ornamental, ya que requiere pocos cuidados y la copa es alta, aunque su sistema radicular es bastante agresivo, por lo que se recomienda no plantar en veredas, su crecimiento es rápido y se adapta a casi cualquier tipo de suelo.

La distribución del Ambay corresponde a América tropical y subtropical, desde México hasta la Argentina. En Argentina (Misiones, Chaco, Formosa y parte norte de las provincias de Corrientes y Santa Fé).

*Profesor de Biología ** Fotos: Archivo de José Radins